Martes 21 febrero, 2017

El amor del hincha celeste para el ‘Piki’

Por Manuel Araníbar Luna

Los celestes habían terminado de dar la vuelta olímpica con la Copa en manos de Loba. El bullicio era ensordecedor, la hinchada seguía saltando y cantando. Nadie se quería ir del estadio. Todos los protagonistas de la gesta eran asediados por la prensa e hinchas.

Uno de los más buscados era el inagotable Jorge ‘Piki’ Cazulo, quien se había podido cobrar la revancha del mal rato pasado un año antes tras la definición con el equipo sureño. El gran Ricky Garay pudo arrancarle unas frases mientras la hinchada le cantaba su característico ¡Cazuuuuuulo, Cazuuuuulo! Lo que dijo Piki fue una frase inolvidable.

—Piki, ¿sabes que la gente te ama, no?
—Sí, desde el primer día… es un cariño demasiado grande y cada vez que se puede conseguir estas cosas uno  siente que está saldando un poco la deuda… pero eso nunca va a suceder porque es demasiado el amor que me dan…

‘Piki ‘acababa de decir una gran verdad porque la hinchada celeste lo adora. Es más, los hinchas de otros equipos, dejando de lado sus preferencias, reconocen su valía.

UN FLECHAZO INSTANTÁNEO
Muchas figuras que integraron las filas celestes tardaron en arraigarse en el corazón de la hinchada. Julinho lo consiguió después de anotar dos goles por la Libertadores. Hace un par de años, el Maxi Núñez tuvo que esforzarse metiendo fierro a fondo para llevarse el cariño de la gente recién al terminar el campeonato 2014. El mismo Alberto Gallardo (¡palabras mayores!), uno de los máximos ídolos, tardó varios años en meterse en el corazón del hincha, lo cual logró al regresar de México 70.

Pero con Piki, el flechazo fue instantáneo,  viral, vertiginoso. Y todo fue apenas empezando el 2012, tras la noche de la Raza Celeste.  Los periodistas se sorprendieron al ver a un Jorge Cazulo jugando de 5, cuando el año anterior había jugado en la Vallejo como volante armador por derecha. Es decir, un arquitecto de fútbol era colocado por Roberto Mosquera como obrero de demolición de edificios. No faltaron las críticas:

—Profesor, ¿por qué Cazulo de pitbull?
—Señor Mosquera, no haga experimentos.
—¿qué le pasa a Mosquera, está loco?

Al respecto, Cazulo le aclaraba las cosas a los preguntones

Ese puesto no es extraño para mí. Yo jugué de contención en Peñarol cuando era juvenil, luego pasé a jugar de volante por derecha (y hace poco Sergio Leal declaró que también había jugado de 10).

Después Mosquera narró la historia.

—Mira, Piki, a mi esquema de este año le doy vueltas y vueltas y el único lugar donde te puedo colocar es como contención.

Y, acostumbrado a jugar de todo, Piki asintió.

14 KILÓMETROS POR PARTIDO
Desde el primer día la afición celeste se sorprendió con la vitalidad de un obrero que juega con el overol puesto, que no descansa ni en el entretiempo, que corre 14 kilómetros por partido en un medio donde el promedio del jugador común es de 10. El Piki se ganó a la hinchada cuando lo vieron bloqueando ataques contrarios, acompañando a la delantera y regresando al área propia, forzando las jugadas pecho a pecho, poniendo la pierna fuerte sin vacilaciones, siempre al borde de la amonestación (y bien que se ganó muchas).
Sólo eso bastó para ganarse a la hinchada. Un ejemplo para tantos jugadores indiferentes, apáticos, desamorosos, que llegaron a La Florida sólo para pasar por el cajero automático, sin pena ni gloria, sin marcar diferencias.

elportalceleste.pe

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