lunes 23 octubre, 2017

SAN PEDRO Y EL PUMA EN LA BOMBONERA

Por Manuel Araníbar Luna

Y no es que el veterano cantante venezolano se haya puesto a cantar su añejísima balada que le hiciera famoso. Es que los argentinos como dueños de fecha y de casa, escogieron la Bombonera,  para qué? ¡Sí, para qué? Para incomodar, molestar., perturbar, asustar, atarantar, y otros verbos que en síntesis significan “joder la paciencia”.

Eran los dueños, pues, y lo pregonaban en la Fox con sus clásicos denostaciones y menosprecios asegurando que, como tenían la llave de la casa- podrían meterse al cuarto del inquilino cuantas veces les diera la gana y chotearlo con un “!sal de acá, perucho!” por la simple y sencilla razón de que, repetimos, eran los dueños de casa, che. Pero ser de casa y no anotar es como ser dueño del harén siendo un eunuco. Y aquí viene la canción del Puma Rodriguez:

Dueño de ti, dueño de qué, dueño de nadaaaa♫♫♫

Porque empezaron como dueños de todo y terminaron dueños de nada. Ni la Bombonera asustó a los peruchos, ni Messi fue el Messías. Ni Mascherano fue el Súper Macho ni Di María cantó el salve salve. Nada les salió bien, como si les hubiera caído la macumba. En verdad, los once albicelestes eran, y siguen siendo,  un conjunto de grandes individualidades, todos muy destacados en sus clubes de Europa y el medio rioplatense, sin duda, pero un equipo debe ser como una máquina donde todas las piezas encajan y crean movimiento. Sin embargo anoche, este grupito era una botella del mejor champán, pero sin nadie que accione el sacacorchos.

Esa fue la escuadra argentina, más floro que punche, más salsa que pescado, más ladridos que mordedura. Porque de llegar, llegaron, como el novio que en la noche de bodas se queda dormido sobre el tálamo nupcial antes de…

San Pedro y las llaves del punto de oro.

San Pedro, guardián de las llaves del cielo,  se las dejó encargadas a su tocayo San Pedrito Gallese. Este, con esas mismas llaves le cerró las puertas a Messi y su séquito. Soberbia actuación de la Pantera a quien se le escapó solo una, que fue a dar a San Tronco (el santo patrono de los arqueros). Porque Pedrín sacó varias a puro pecho, saltando como una pantera y zambulléndose como campeón de saltos ornamentales. Pedro mereció la nota 20, y se comió la bombonera con todos su bombones, pero no cometamos la injusticia de poner a un solo jugador  en un altar. Casi todos jugaron bien, y los que no sobresalieron por lo menos cumpleron con el objetivo trazado.

Y es que algunos peruanos amantes de poner peros ya están diciendo  “pucha que empatamos de lecheros”, Que Paolo no hace nada solo, que la a Foca no se le prendió el foco, que el Oreja jugó Torreja, que a Corzo le quebraron la cintura, que Yoshimar  no jugó como la vez pasada y que los huevos del pato, patatín patatán.

Todos lo vimos: Paolo esperándola y peleándola arriba siempre contra uno o dos argentinos prácticamente solo porque la Foca y Oreja tenían la misión de apoyar a los zagueros, bloquear el armado de los locales y tapar bandas para que no se proyecten los ches. ¿Con qué aire iban a soportar un partido durísimo? Tapia hizo la tapia hasta que se agotó. Era la salida por la derecha aprovechando el hueco que dejaban los argentinos. De sus pies salieron muchas jugadas aunque por el juego  retrasado no se aprovecharon.

Yoshi era la salida, cortaba y lanzaba ¿pero a quién? Porque Paolo siempre tenía a un che que le respiraba a la nuca por lo cual tenía que bajar a recoger pelota desde la media cancha. La medida no era aventurada ni chiripazo. Gareca lo quería así para jalar gente, para crear vacíos, los cuales deberían ser aprovechas por que la Foca entrando en diagonal, pero el rey del Totó estuvo en otra misión, la de tapar zonas.El otro Pedrito, Aquino, entró conla misión de colaborar en tod la cancha y así lo hizo atracando y bloqueando sin importarle la tribuna. Así hasta el tiro libre de Paolo que casi casi. Pito de Sampaio y chau.

CODA.

Sería injusto declarar que los argentos se metieron sin permiso al área como Pedro (Aquino) por su casa, porque Perú tuvo un mérito en  las cosas que ha logrado Gareca con el jugador peruano: darles actitud y disciplinarlos. Actitud porque no le tuvieron ningún respeto a ese Cuco fabricado por la prensa che llamado Bombonera.  ¿A ver, que le digan a Chito De la Torre que la Bombonera es la Casa de Drácula? ¡Pamplinas!

Y lo otro fue la disciplina. Disciplina táctica y disciplina personal. La línea defensiva estuvo bien plantada. Corzo y el Charapa Trauco, salvo dos chiches que les hizo el maledetto Benedetto aseguraron las bandas derechas aunque sin proyectarse porque hubiera sido un sacrilegio dejar al Santo de los Guantesdefendido solo con el Mudo que tuvo rapidez mental, como siempre, para anticiparse en todas, y con Araujo que hizo el partido de su vida, sabiendo que la refrigeradora  marca Messi estaba al acecho aunque rematando hasta el pecho. Y en cuanto a lo personal, ¿ya vieron que desde que se terminó ese mamarracho llamado Los Cuatro Engreídos ya no gobiernan el equipo? No es casualidad. Aquí hubo manija.

Los argentinos se quejaron de que Perú se tiró para atrás. ¿Y qué querían, que les dejaran la mesa servida, con postre, vino y café? Ya pues, serán los dueños de casa pero no hay que ser tan Conchán. Había que ser caído del níspero para jugarles de igual a igual teniendo en cuenta que ellos tenían mejor plantel. Jugarles al ataque con todo sería como atacar con un palo un nido de avispas. Otra hubiera sido la historia si en la cancha hubieran estado La Culebra y Usaín Advíncula, que son verdaderos contragolpeadores.

El soplete carioca Sampaio fue benevolente con su casi tocayo Sampaoli. Le mostró la amarilla a Bigna luego del alevoso foul contra el volante peruano pero este siguió pegando  con impunidad, al igual que Mascherano, sabiendo que no los iban a expulsar.

MORALEJA.

Sampa: para ti hay algunos dichos sueltos: te fortificaste, pusiste cancha agresiva pero no te preocupaste de lo principal, que tus dirigidos hablaran el mismo idioma. Tu equipo no iba a ganar ni así expulsaran a dos peruanos porque no te basaste  en el juego sino en escoger la Bombonera que pensaste que iba a ganar solo con mencionar su nombre. No te entendieron ni se entendieron entre sí. El fútbol exitoso da resultado cuando se juega con hombres y no con nombres. Y para terminar, para hacer tortillas primero hay que romper huevos (léase: “deshacerse de las vacas sagradas”), como ha pasado en tierras cholas). Buenas noches.

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